Fundada en 1837 por el francés Thierry Hermès, esta empresa lleva cerca de dos siglos trayéndonos lujo y distinción en artículos de moda que son codiciados y símbolo de estatus en todo el mundo.
Desde sus cuarteles generales en el número 24 de la rue du Faubourg en Saint Honore, Paris, esta compañía que hoy en día cuenta con 7 mil 500 empleados y ganancias netas de más de 280 millones de euros al año, han llenado de lujo y sofisticación a distinguidas personalidades como Madonna, la princesa Grace de Mónaco, los duques de Windsor, Nicole Kidman, Catherine Deneuve y Humphrey Bogart.
Contando con diseñadores de la talla de Mariot Chane, Lola Prusac o Eric Bergere, la casa Hermès ha logrado trascender el tiempo y la distancia creando un prototipo de lujo, clase y distinción que pocos ponen en duda.
Esta gran empresa comenzó como un pequeño taller en el que se fabricaban sillas de montar para los nobles franceses de la época. El éxito de este negoció comenzó debido a la gran calidad, los hermosos detalles y el trato personalizado que Hermés les daba.
Famosa en todo el mundo por su logotipo de un carruaje con un caballo, la casa Hermès comenzó a crecer impresionantemente en la segunda mitad del siglo XIX, luego de que Charles Emile Hermès tomara las riendas del negocio fundado por su padre y ampliara su producción a todo tipo de artículos de piel, no solo utilizados para la hípica sino de uso cotidiano.
Innovando constantemente, como la invención del popular zipper en las prendas varoniles, la casa Hermès se convirtió en una de las más famosas del mundo prestando servicios a nobles y adinerados así como a algunas casas reales e incluso creando diseñaos exclusivos para el zar de Rusia y su familia.

Con artículos de lujo y fragancias que solo pueden ser conseguidas por Internet en alguna de sus boutiques exclusivas (localizadas en las principales capitales del mundo y que recientemente han abierto sucursales en China y la India), las bolsas Kelly –nombradas en honor a la princesa-, corbatas de seda y la joyería de plata, son artículos de suma demanda pero aún sin llegar a la arrolladora popularidad que tienen las mascadas Hermès, las cuales han fascinado a celebridades de la talla de la reina Isabel II, Audrey Hepburn, Jacqueline Kennedy-Onassis, Sarah Jessica Parker e incluso al personaje de Sharon Stone en “Bajos Instintos”, pues usa una mascada de esta marca para atar al personaje de Michael Douglas durante una sesión de sexo sadomasoquista.
Y es que poseer un artículo Hermès se ha convertido en símbolo de estatus, confort y clase, pues en dos siglos este negocio familiar se ha preocupado por traernos artículos personalizados, para lucir, vivir y disfrutar. |