Es una de la disqueras independientes con más reconocimiento y crecimiento en todo el mundo. Admirada por millones, Putumayo World Music cumple 15 años rescatando el acervo cultural de la humanidad.
Todo comenzó en 1967 cuando una tía de Don Stroper, fundador de la disquera, lo invito a recorrer México y durante el viaje se acercó a las profundas raíces musicales del país y fue desde ese momento que comenzó a estudiar y a acercarse más a la música latinoamericana.
Tras cursar la carrera de estudios latinoamericanos, Don viajó por todo el subcontinente aprendiendo la cultura regional y quedando cautivado del valle de Putumayo –que divide Ecuador y Colombia.
De regreso a Nueva York, Stroper abrió una pequeña tienda de ropa, textiles y artesanías de la región y mientras trabajaba ponía música de sus viajes. Pronto los clientes preguntaban más por lo que estaban escuchando que por lo que vendía. Así que decidió que podría ser un nicho de mercado vender colecciones musicales que el cliente común y corriente no podría tener acceso.
Fue en 1993 cuando contrató al etnomusicólogo Jacob Edgar y juntos fundaron la disquera independiente Putumayo, en la que se dedicaron a buscar por todo el mundo, la música más extraña, la más popular en cada rincón del mundo y llevarla al gran público.
La oportunidad de escuchar música temática proveniente de todos lados del mundo, conocer nuevos autores, nuevas propuestas y ritmos semi desconocidos, comenzó a ponerse de moda mientras el crecimiento de la llamada “música del mundo” crecía al por mayor.

Vendida en 1997 a Koch Entertainment, las portadas de los cd´s de Putumayo han causado sensación por los atrevidos y hermosos diseños folclóricos del artista inglés de 43 años Nicola Heindl.
Con miles de puntos de venta en todo el mundo, Putumayo World Music trae hasta nosotros lo mejor de la herencia musical humana, música árabe, ritmos africanos, sonidos del caribe, lo mejor de la música interpretada por mujeres, canciones para niños y una amplia gama de productos que no solo endulzan nuestros sentidos sino alimentan el alma… ¡Felicidades y que sean muchos años más de esta hermosa labor! |